jueves 2 julio, 2026

El consumo masivo cayó 5,4% en marzo y acumuló una baja del 8,6% en el primer trimestre

El consumo masivo en supermercados y autoservicios volvió a caer en marzo, aunque a un ritmo más moderado. Según un informe de la consultora Scentia, las ventas descendieron un 5,4% interanual, y acumularon una contracción del 8,6% en el primer trimestre de 2025. A pesar del dato negativo, se destaca una desaceleración en la caída, lo que sugiere un leve alivio en la tendencia descendente que se arrastra desde mediados del año pasado.

El retroceso fue más pronunciado en las grandes cadenas de supermercados, donde el consumo disminuyó un 7,1% en comparación con marzo de 2024. En cambio, los autoservicios y comercios de barrio mostraron una caída menor, del 3,7%, reflejando la preferencia de los consumidores por opciones de cercanía y menor gasto.

La comparación por regiones también arrojó diferencias. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la caída en los supermercados fue del 7,4%, frente al 6,8% registrado en el interior del país. Sin embargo, en los autoservicios, el AMBA mostró una contracción menor (-3,1%) que la del interior (-4,1%).

En lo que va del año, el consumo total en supermercados y autoservicios cayó un 8,6% respecto al primer trimestre de 2024. El informe de Scentia destaca que la caída fue más fuerte en el AMBA, con un retroceso del 9,4%, mientras que en el resto del país fue del 8%.

El consumo en distintos rubros de productos de la canasta básica y cotidiana evidenció una caída significativa en los últimos meses. Las bebidas con alcohol encabezaron la lista de los descensos más marcados, con una retracción del 18%, seguidas de cerca por las bebidas sin alcohol, que bajaron un 16%. Los productos impulsivos, como snacks, golosinas y similares, también reflejaron un fuerte retroceso, con una disminución del 15,6%.

Otros sectores mostraron bajas más moderadas, aunque no por ello menos preocupantes. En el rubro de higiene personal y cosmética, el consumo cayó un 3,3%, mientras que los productos de limpieza del hogar y de la ropa se redujeron un 2%. Por su parte, los alimentos vinculados al desayuno y la merienda —como infusiones, panificados y lácteos— registraron una baja del 1,5%.

Estos datos reflejan un ajuste generalizado en los hábitos de compra, con especial impacto en aquellos productos considerados menos esenciales o de consumo ocasional.

El informe confirma que los argentinos continúan restringiendo sus consumos, priorizando precios, cercanía y marcas económicas. La inflación, la caída del poder adquisitivo y la incertidumbre económica siguen condicionando el comportamiento de compra.

Aunque se modera el ritmo de la contracción, los analistas advierten que la recuperación del consumo masivo aún está lejos, y dependerá en gran medida de la evolución de los ingresos y de la inflación en los próximos meses.

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