Investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) dieron a conocer el descubrimiento de una nueva especie de dinosaurio gigante en la provincia de Neuquén. El hallazgo, publicado en la revista científica Historical Biology, corresponde a un titanosaurio de entre 10 y 12 metros de largo y aproximadamente 10 toneladas de peso, que habitó la región patagónica hace unos 83 millones de años.
La nueva especie fue bautizada como Yeneen houssayi. El nombre combina un término de la cultura tehuelche, “Yeneen”, que alude al espíritu o entidad relacionada al invierno y refiere al área del descubrimiento, conocida como La Invernada, con el apellido “houssayi” en honor a Bernardo Houssay, primer presidente del CONICET y Premio Nobel de Medicina. El trabajo estuvo liderado por Leonardo Filippi, investigador del Museo Municipal “Argentino Urquiza” de Rincón de los Sauces.
Los restos fósiles que permitieron la identificación fueron encontrados en el área de Cerro Overo – La Invernada, cerca de Rincón de los Sauces. La primera notificación del sitio ocurrió en 2003 por parte de un oficial de Gendarmería Nacional, pero las complicaciones de acceso retrasaron la excavación. Fue recién entre 2013 y 2014, con el desarrollo de nuevos caminos en colaboración con la empresa ExxonMobil, que el equipo pudo realizar campañas para rescatar los materiales. La operación requirió el uso de un camión grúa debido al tamaño y peso de los huesos.

En el laboratorio del museo local se prepararon los fósiles, que incluyen vértebras del cuello, la espalda, el sacro y la primera vértebra de la cola, en un estado de preservación notable. Fue el análisis detallado de estas piezas, en particular de las vértebras dorsales, lo que permitió determinar que se trataba de una especie nueva para la ciencia, perteneciente al diverso grupo de los titanosaurios. Según explicó Filippi, estas diferencias anatómicas ofrecen pistas clave para estudiar cómo evolucionaron y se diversificaron estos animales en la Patagonia, pudiendo incluso analizar posibles estrategias de alimentación o reemplazos de especies en la región.
El yacimiento no solo proporcionó el ejemplar principal de Yeneen houssayi. Los científicos también recuperaron restos de un individuo juvenil y de un tercer ejemplar, cuyos huesos de las extremidades y vértebras sugieren que podría pertenecer a otra especie de titanosaurio aún no descrita. Estos hallazgos refuerzan el papel de la Patagonia como una región de extraordinaria diversidad de dinosaurios durante el Cretácico Superior.
El estudio contó con la colaboración de investigadores del Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología (IIPG, CONICET-UNRN), del Museo Paleontológico Egidio Feruglio, del Instituto Patagónico de Geología y Paleontología (IPGP-CONICET) y del Museo Provincial de Ciencias Naturales “Prof. Dr. Juan A. Olsacher”. El descubrimiento se integra al registro de otros titanosaurios de la zona, como Overosaurus paradasorum e Inawentu oslatus, aportando otra pieza fundamental para comprender el ecosistema prehistórico del sur del continente.


