La noticia sacudió al mundo del rock y también a la política argentina. Carlos Alberto Solari, conocido como el Indio, murió este viernes a los 77 años en su casa de Parque Leloir, partido de Ituzaingó, después de una década transitando con el Mal de Parkinson. Apenas se conoció el deceso, dirigentes y exfuncionarios nacionales volcaron sus recuerdos en las redes sociales, destacando al músico como una figura que marcó generaciones y que supo construir un fenómeno popular que fue mucho más allá del rock.
Entre los saludos se destacó el de Cristina Fernández de Kirchner. La ex presidenta y actual presidenta nacional del Partido Justicialista (PJ) utilizó su cuenta de Instagram para evocar una de las estrofas más reconocidas del repertorio del líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. La frase elegida “Vivir solo cuesta vida”, de la canción “Ropa Sucia” que alude a que el simple hecho de vivir apenas demanda el costo de la propia existencia, una manera de despedir a quien consideraba un amigo personal.
La relación entre Solari y Fernández de Kirchner mandataria nunca fue un secreto. Sin definirse como un militante orgánico, el Indio expresó en más de una ocasión su afecto hacia Cristina y respaldó públicamente su gestión. Incluso, después del intento de magnicidio que sufrió la vicepresidenta en septiembre de 2022, trascendió que el músico había anticipado a personas de su entorno, entre ellas Máximo Kirchner, que algo grave podía ocurrirle.

El vínculo con el Máximo Kirchner tambien era estrecho, meses atras había compartido una foto inédita de un encuentro entre su madre y el artista, acompañada de un lema que llamaba a votar con conciencia como si el cantante estuviera en la boleta. Esa cercanía se ratificó horas después de la muerte de Solari: el diputado nacional fue uno de los primeros dirigentes en acercarse al domicilio del músico para estar junto a la familia.
La partida del Indio deja un vacío enorme en la cultura argentina. Pero también revela, una vez más, cómo su figura supo tejer puentes que van desde el escenario hasta las decisiones políticas del país, siempre con la coherencia de quien nunca renunció a sus convicciones.

