Con gol de Martín Río en el primer tiempo, el Taladro se impuso 1-0 y sumó puntos vitales para escapar del descenso y prenderse en la pelea de la Zona A.
Banfield golpeó en el momento justo y se llevó un triunfo de oro en su visita a Independiente. El cabezazo de Martín Río, a los 36 minutos del primer tiempo, le alcanzó para festejar en el Libertadores de América y acumular tres unidades claves que le permiten mejorar su situación en todas las tablas.
El equipo de Pedro Troglio no lució, pero fue sólido. Aguantó los intentos del Rojo, que dominó sin profundidad y terminó recurriendo a centros que la defensa visitante desactivó sin problemas. El Taladro mostró su mejor arma en la pelota parada: córner de Gonzalo Ríos, anticipo de cabeza de Martín Río y a cobrar, pese a los reclamos del local por una falta previa.
En el segundo tiempo, Banfield encontró aire en los ingresos de Tomás Adoryan y Lucas Palavecino, que le dieron más presencia al mediocampo. Mauro Méndez pudo liquidarlo pero falló en la definición, aunque la ventaja mínima alcanzó gracias al orden colectivo y al trabajo defensivo que dejó a Facundo Sanguinetti casi sin participación.
Independiente, en cambio, se marchó silbado y con más preocupaciones. El equipo de Julio Vaccari no encontró respuestas futbolísticas ni anímicas en un contexto hostil, marcado por la bronca de los hinchas contra la dirigencia y el recuerdo fresco de la polémica eliminación en la Copa Sudamericana.
Banfield cerró su segunda victoria consecutiva y, aunque no puede relajarse, dio un paso enorme para despejar fantasmas y pensar en objetivos más ambiciosos de cara al cierre del torneo.

