A un año del disparo de un gendarme que casi le cuesta la vida, el fotoperiodista Pablo Grillo continúa su recuperación en su hogar mientras la causa judicial avanza hacia la etapa de juicio oral. El hecho ocurrió el 12 de marzo de 2025 en las inmediaciones del Congreso de la Nación, durante una de las habituales marchas de jubilados. Grillo, que se encontraba cubriendo la protesta, recibió el impacto directo de un cartucho de gas lacrimógeno disparado por el cabo de Gendarmería Héctor Guerrero. El proyectil lo golpeó en la cabeza y le provocó lesiones de extrema gravedad que mantuvieron al periodista diez meses hospitalizado, con múltiples cirugías y un prolongado proceso de rehabilitación. Recién a principios de este año, Pablo pudo regresar a su casa, donde continúa con tratamiento ambulatorio y, según relató su padre Fabián Grillo, “está mucho mejor. Ya estamos muy cerca del alta y la evolución es muy buena”.
En el plano judicial, la causa es llevada adelante por las abogadas Agustina Lloret, del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), y Claudia Cesaroni, del Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos (CEPOC). Hasta el momento, la Justicia confirmó el procesamiento del gendarme Guerrero, a quien se lo considera autor del hecho bajo los cargos de lesiones gravísimas agravadas y abuso de armas. En la resolución judicial se detalló que el disparo fue calificado de “prohibido e ilegal” debido a que fue propiciado “en ángulo horizontal y directo hacia los manifestantes”, una maniobra que contradice los protocolos de seguridad para el uso de elementos disuasivos.
Lloret explicó que la investigación avanza de manera correcta con relación al gendarme imputado, aunque señaló que existen recursos presentados por la defensa que intentan demorar el proceso. En cuanto a los plazos procesales, la abogada precisó que actualmente se encuentran en la instancia de completar la prueba. “Falta que haya una nueva visita del Cuerpo Médico Forense a Pablo para poder actualizar su estado de salud. Y luego de eso vamos a pasar a lo que se llama el requerimiento de elevación a juicio, que es cuando la Fiscalía plantea los elementos que hay para llevar el caso a la etapa de juicio oral”, detalló.
Sin embargo, el reclamo central de la familia y sus representantes legales apunta a ampliar el alcance de la investigación. Desde etapas tempranas del proceso, impulsan que se determine la responsabilidad de la cadena de mando que supervisaba el operativo, incluyendo el pedido para que se analice el accionar de la ex ministra de Seguridad y actual senadora por La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich. “La decisión judicial es cerrar la imputación y el paquete por Guerrero para después avanzar y profundizar con relación a otros gendarmes que tenían la obligación de supervisar, de controlar el accionar de Guerrero y otros efectivos allí presentes”, añadió Lloret.
Mientras tanto, el fotógrafo reapareció recientemente en un evento público donde se mostró con buen ánimo. en tanto sus familiares y amigos, participan este jueves en un festival que se llevará a cabo en Plaza Congreso desde las 17 en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Solís, el mismo lugar donde el reportero gráfico recibió el impacto en la cabeza de un cartucho de gas lacrimógeno disparado por un efectivo de la Gendarmería Nacional. La actividad busca mantener el reclamo de justicia con la participación de ciudadanos que quieran acompañarlo y organizaciones de derechos humanos.

