Una imagen se nos repite de nuestra temprana adolescencia o nuestra tardía infancia. Los estereotipos de los cuerpos, las relaciones con otros, el amor de noviecitos, las relaciones con nuestros padres e inclusive nuestro primer empleo tenían un relato en la pantalla. Se presentaban a nosotros en forma de ficción.
El recorrido de reflejarnos tiene dos instancias muy claras. Fantasy Cris Morena para luego graduarse y salir al mundo de Adultos luego de los exámenes rendidos en Pol-ka. De esta manera está planteada la “educación” Argentina. Hecha y deshecha a imagen y semejanza de las ficciones del Crismorenismo+Pol-ka.
Llega a nosotros en un mundo que ha cambiado una nueva vieja película de Pol-ka. Algo está naciendo y algo no termina de morir con respecto a las nuevas construcciones de perfiles hegemónicos. Afirmación superficial. La nueva entrega de Adrian Suar, con un elenco que apela a esa juventud de oro. El “chueco” forma parte de la familia de Fernán Mirás, Natalie Pérez y Benjamín Rojas. Entre ellos tienen que resolver los conflictos de toda la familia, la muerte del progenitor y el seguir.
La presentación del problema es cuando muere el padre de esta familia Judía. El fallecimiento pone a todos a replantearnos nuestras relaciones, a mirar nuestra crianza, los momentos y lugares donde estuvimos y como estuvimos.Nace el problema de la pelicula, Adrian suar se fue a vivir a Estados Unidos, a hacerse la américa esos significó un gran esfuerzo de la familia que financió en dólares su excursión por EEUU.
Mientras tanto la familia se quedó en Argentina a sostener el negocio familiar, una mueblería, a constituir sus familias, a desarrollarse: a vivir su vida en Argentina. La vinculación entre los hermanos fue dificultosa, las peleas y las formas de hacer las cosas llevaron a la discusión interna. Y por lo tanto a relaciones distantes parecidas a la lejanías físicas.
El judaísmo tiene una serie de compromisos emocionales durante el luto que no le permite las festividades, no le permite la felicidad, es un momento de recordar al ser querido que no está. Las normas escritas dicen que el duelo estaba compuesto por varios períodos, incluyendo la Shiva (siete días de reclusión y oración), Shloshim (30 días de duelo más ligero) y Avelut (11 meses de duelo más moderado).
Pero las religiones como el crismorenismo o el polkismo cambian, y todos empezamos a interpretar los textos sagrados y las normas sagradas desde nuestras trayectorias personales. Entonces Natalie Pérez decide casarse sin respetar el tiempo de duelo, pero su hermano mayor aún lo quiere respetar. Conflicto.
Pero lo cierto es que también están las deudas del pasado que las familias pueden ser económicas pero también son emocionales. Los hermanos empiezan a señalar ausencias, presencias y faltas que sienten o sintieron. Siempre las familias de afuera nos pueden ayudar a unificar a los grupos. Pero en este sentido la trama parece no lograr construir o constituir los personajes. Todo es muy superficial.
Por lo tanto la película es una propuesta superficial de los conflictos, de las normas del judaísmo, de las relaciones humanas y un cameo constante del protagonista. Alguna vez leí que Adrian Suar construye sus películas para ser el centro de atención. Y sin saber si esta frase es cierta, puedo afirmar que esta película es eso.

