La Cámara de Diputados de la provincia aprobó con amplia mayoría la suspensión de las elecciones primarias para el 2025, en una sesión marcada por fuertes cruces políticos y cuestionamientos de la oposición.
Luego de un intenso debate, la Cámara de Diputados bonaerense sancionó definitivamente la suspensión de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) previstas para este año. La iniciativa del gobierno provincial encabezado por Axel Kicillof tuvo amplio respaldo legislativo, aunque no estuvo exenta de polémicas internas y críticas desde la oposición.
La medida, presentada como un recurso para simplificar el calendario electoral y reducir la cantidad de veces que la ciudadanía debe acudir a votar, encontró resistencia en algunos sectores del oficialismo y la oposición, quienes denunciaron un intento de limitar la participación política y la democracia interna de los partidos.
La aprobación definitiva abre ahora un nuevo desafío: redefinir el cronograma electoral. La Junta Electoral de la provincia ya advirtió públicamente que los plazos actuales resultan insuficientes para garantizar un proceso organizado y transparente para los comicios del 7 de septiembre, fecha en que los bonaerenses elegirán autoridades provinciales separadas del calendario nacional.
Ante este panorama, en los próximos días se espera una reunión clave de la Comisión de Reforma Política para analizar las modificaciones sugeridas por la Junta Electoral. Se anticipa que desde el Ejecutivo provincial se impulsará un proyecto adicional que permita ampliar los tiempos para la presentación de alianzas electorales y listas de candidatos.
En un año político especialmente complejo, la provincia de Buenos Aires enfrenta ahora un doble desafío: ordenar su calendario electoral en tiempo récord y alcanzar los consensos necesarios dentro de un escenario político atravesado por las internas del peronismo y la creciente tensión con la oposición.

