El funeral del papa Francisco se celebrará el sábado 26 de abril a las 10:00 horas en la Plaza de San Pedro, en una ceremonia presidida por el decano del Colegio Cardenalicio, Giovanni Battista Re. Previamente, el miércoles 23 de abril, el féretro será trasladado desde la capilla de la Domus Sanctæ Marthæ a la Basílica de San Pedro, donde los fieles podrán rendir homenaje al pontífice.
Siguiendo los deseos expresados por Francisco en el ‘Ordo Exsequiarum Romani Pontificis’, su funeral se caracterizará por la sencillez: el cuerpo será colocado en un único ataúd de madera con interior de zinc, sin catafalco ni báculo papal. Tras la misa exequial, el féretro será llevado a la Basílica de Santa María la Mayor para su sepultura, marcando así la primera vez en más de un siglo que un papa es enterrado fuera del Vaticano.
Se espera la asistencia de numerosos líderes mundiales, entre ellos el presidente argentino Javier Milei, el estadounidense Donald Trump, el francés Emmanuel Macron, el ucraniano Volodímir Zelenski y los reyes de España, Felipe y Letizia. La ceremonia también contará con la presencia de representantes de instituciones europeas y otros dignatarios internacionales.
Durante los días previos al funeral, el Vaticano ha difundido imágenes del papa Francisco yaciendo en su féretro, vestido con casulla púrpura, mitra blanca y un rosario en las manos, en un acto de constatación de su muerte celebrado en presencia de cardenales y colaboradores cercanos.
La comunidad católica y el mundo entero se preparan para despedir al primer papa argentino, recordado por su humildad, compromiso con los más necesitados y su incansable labor por la paz y la justicia social.

