La incorporación de una máquina eléctrica permitió pasar de fabricar 200.000 a más de 800.000 bolsas mensuales. La mejora abre la posibilidad de avanzar hacia la producción en serie y la comercialización mayorista, al tiempo que fortalece la inclusión laboral de personas con discapacidad.
Un Taller Protegido de Producción incorporó una nueva máquina eléctrica que permitirá ampliar significativamente su capacidad de fabricación de bolsas de residuos y avanzar hacia un modelo de producción en serie y comercialización mayorista.
Con este equipamiento, el establecimiento pasó de producir unas 200.000 bolsas mensuales mediante un proceso manual y artesanal a superar las 800.000 unidades por mes. De esta manera, cuadruplicó su capacidad productiva y amplió sus posibilidades de comercialización.
Hasta ahora, la producción estaba orientada principalmente a la venta minorista. La incorporación de la maquinaria permitirá automatizar tareas, optimizar los tiempos de trabajo y responder a una mayor demanda.
Producción e inclusión laboral
El crecimiento productivo se desarrolla en el marco de un espacio que promueve el desarrollo de habilidades sociales y capacidades laborales de personas con discapacidad, a través de la participación en actividades de trabajo.
La incorporación de tecnología representa una oportunidad para fortalecer el funcionamiento del taller, ampliar su alcance comercial y generar mejores condiciones para sostener las tareas productivas.
De esta manera, el Taller Protegido de Producción busca combinar el crecimiento de su actividad económica con su objetivo de promover la inclusión y el desarrollo de las personas con discapacidad mediante el trabajo.

