El Índice de Incertidumbre Económica elaborado por la Universidad Católica Argentina (UCA) llegó a los 63,4 puntos en septiembre, el registro más elevado del año. El informe vinculó el aumento con el deterioro de las expectativas sociales, las dificultades de la actividad económica y la preocupación por la situación política.
El indicador superó incluso los niveles de incertidumbre registrados durante el período electoral de 2025. Para encontrar una marca más alta en la serie histórica, hay que remontarse a abril de ese año, cuando la modificación del régimen cambiario había generado un fuerte salto.
Entre las principales preocupaciones de la población, el trabajo encabezó las menciones con el 20,7%, seguido por la política (19,4%) y la inflación (18%). También aparecieron la pobreza, con el 11,9%; la corrupción, con el 8,6%; y la eficacia de la política social, con el 7,8%.
El relevamiento del Centro de Analítica Económica y Empresarial de la UCA señaló que el malestar responde a una combinación de factores y no a una única variable. En ese contexto, los analistas plantearon que, además de controlar los precios, será necesario mejorar las condiciones laborales y reactivar la actividad productiva para reducir la incertidumbre de manera sostenida.
El resultado refleja un escenario en el que las preocupaciones por el empleo, los ingresos y el rumbo económico ocupan un lugar central en el humor social, mientras el Gobierno de Javier Milei enfrenta el desafío de recuperar la confianza y mejorar las expectativas de la población.

