Más de 2 mil estudiantes participaron de una caravana hasta el Pozo de Banfield, donde hubo muestras, stands temáticos, música y actividades culturales.
Lomas de Zamora fue escenario de una jornada de memoria y encuentro al cumplirse 50 años de La Noche de los Lápices. Más de 2 mil estudiantes secundarios participaron de una caravana hasta el Ex Pozo de Banfield, donde se realizó un acto para recordar a los jóvenes desaparecidos durante la última dictadura militar.
La actividad reunió a estudiantes, docentes, autoridades y organizaciones sociales, con banderas, carteles y propuestas culturales que pusieron a la juventud en el centro de la conmemoración.
Una caravana hasta el Pozo de Banfield
La concentración comenzó en el cruce de Ana Acerboni y Alfredo Palacios. Desde allí, los estudiantes caminaron hasta Gabriela Mistral y continuaron por Siciliano hasta llegar al Ex Pozo de Banfield.
Entre las instituciones educativas que participaron estuvieron el ENAM, la Secundaria N°40, la Secundaria N°55 y la Secundaria N°62.
También se movilizaron integrantes del Frente de Estudiantes de Lomas de Zamora (FELZ), que participaron de las actividades conmemorativas.
Muestras, stands y propuestas culturales
En los alrededores del Pozo de Banfield se instalaron stands temáticos e informativos sobre La Noche de los Lápices. Las propuestas incluyeron juegos, folletos, imágenes y espacios para que los visitantes pudieran dejar reflexiones y opiniones.
La jornada también contó con muestras escolares, obras teatrales, una feria de emprendedores y números musicales.
La importancia de los espacios de memoria
Durante el acto, el sobreviviente de La Noche de los Lápices Pablo Díaz compartió unas palabras frente a la multitud que se reunió en el lugar donde estuvieron detenidos y desaparecidos estudiantes y militantes durante la dictadura.
También participaron autoridades locales y provinciales, junto a integrantes de la Mesa de Trabajo del Ex Pozo de Banfield.
El encuentro destacó la importancia de mantener viva la memoria histórica, defender los derechos humanos y promover la participación de las nuevas generaciones.
El Ex Pozo de Banfield funciona como Espacio para la Memoria desde hace más de una década y continúa siendo un lugar de encuentro, reflexión y transmisión de la historia.

