Las dirigidas por Fernando Ferrara vencieron a Países Bajos en una final dramática. Tras igualar 1-1 en el tiempo reglamentario, Argentina se impuso 3-1 en los penales australianos y volvió a conquistar el Mundial de hockey.
Las Leonas escribieron una nueva página dorada en la historia del deporte argentino. La selección femenina de hockey derrotó 3-1 a Países Bajos en los penales australianos, luego de empatar 1-1 durante los cuatro cuartos, y consiguió su tercera Copa del Mundo.
La final disputada en Amstelveen tuvo un desarrollo intenso y parejo. Países Bajos logró ponerse en ventaja a los 14 minutos del segundo cuarto por intermedio de Yibbi Jansen y llegó al último período con la ventaja mínima. Argentina, sin embargo, no bajó los brazos y salió decidida a buscar la igualdad.
A los 28 minutos del tercer cuarto, después de una serie de córners cortos, Majo Granatto apareció para marcar el 1-1 y devolverle la ilusión a Las Leonas. El equipo de Fernando Ferrara tuvo nuevas oportunidades para darlo vuelta, pero el empate se mantuvo hasta el final y el título se definió en los penales australianos.
En la definición, Argentina mostró toda su jerarquía. Agustina Albertario, Brisa Bruggesser y las grandes intervenciones de la arquera Cristina Cosentino fueron determinantes para construir la ventaja. Países Bajos descontó, mientras que Zoe Díaz tuvo un penal anulado, pero Las Leonas lograron sostener la diferencia y sellaron el 3-1 definitivo.
El camino hacia la tercera estrella incluyó empates ante Australia y Bélgica, triunfos frente a Alemania, Escocia y España y una victoria 1-0 sobre Australia en semifinales. Con el triunfo ante Países Bajos, Las Leonas vuelven a quedar en lo más alto del hockey mundial y suman una nueva estrella a una historia que ya es leyenda.

