La confirmación de la visita de León XIV en noviembre pondrá fin a una espera de casi cuatro décadas desde la última visita de un pontífice al país. Hasta ahora, solo un Papa pisó suelo argentino: Juan Pablo II, quien llegó en dos oportunidades durante su pontificado, en 1982 y 1987, en contextos políticos e históricos completamente diferentes.
La primera visita ocurrió el 11 de junio de 1982, en los días finales de la Guerra de Malvinas. En una de las gestiones diplomáticas más delicadas de su papado, Juan Pablo II arribó a la Argentina tras haber visitado el Reino Unido, con el objetivo de promover el cese de las hostilidades y reclamar una salida pacífica al conflicto. Durante su breve estadía celebró una misa en Luján, se reunió con la Junta Militar encabezada por Leopoldo Galtieri, mantuvo un encuentro con el Episcopado argentino y llamó a construir una “paz justa, honrosa y duradera”. Dos días después de su partida se produjo la rendición argentina.
Cinco años más tarde, entre el 6 y el 12 de abril de 1987, el pontífice polaco regresó al país en una extensa gira pastoral, ya con la democracia restablecida y Raúl Alfonsín como presidente. A lo largo de una semana recorrió Buenos Aires, Bahía Blanca, Viedma, Mendoza, Córdoba, Tucumán, Salta, Corrientes, Paraná y Rosario, donde encabezó misas, encuentros con jóvenes, familias, trabajadores y referentes de distintos sectores sociales.
Uno de los momentos más recordados de aquel viaje fue la multitudinaria celebración en la avenida 9 de Julio, en Buenos Aires, donde clausuró la Jornada Mundial de la Juventud ante cerca de un millón de personas. La gira también incluyó reuniones con autoridades nacionales y provinciales, con mensajes centrados en la defensa de la democracia, la reconciliación nacional, la justicia social y el compromiso de los laicos en la vida pública.
Aunque el papa Francisco nació en Buenos Aires y fue elegido como jefe de la Iglesia Católica en 2013, nunca realizó una visita apostólica a su país natal. Con la llegada de León XIV prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, la Argentina volverá a recibir a un pontífice por primera vez desde aquella histórica gira de 1987.

