Un grupo de investigadores de Estados Unidos dio a conocer resultados alentadores en la búsqueda de nuevos tratamientos contra el cáncer de páncreas, una de las enfermedades oncológicas más agresivas y de peor pronóstico. En una fase inicial de un ensayo clínico, una terapia experimental basada en un virus modificado consiguió detener el avance de los tumores en tres pacientes.
El estudio fue desarrollado por especialistas de la Universidad de Minnesota, quienes utilizaron un adenovirus alterado genéticamente para que pudiera actuar específicamente sobre las células cancerosas. El tratamiento fue aplicado directamente en los tumores pancreáticos mediante un procedimiento guiado por ecografía.
Según los investigadores, los pacientes tratados mantuvieron la enfermedad estable durante el seguimiento realizado hasta el momento. Aunque los tumores no redujeron su tamaño, tampoco mostraron crecimiento ni signos de expansión, un resultado considerado prometedor debido a la complejidad de este tipo de cáncer.
El responsable del proyecto, Masato Yamamoto, explicó que el virus fue diseñado para multiplicarse únicamente en células tumorales con altos niveles de una enzima asociada al desarrollo del cáncer. Al replicarse dentro de ellas, provoca su destrucción y libera nuevas partículas capaces de atacar otras células malignas cercanas.
Los especialistas destacaron que la terapia fue administrada con apenas una décima parte de la dosis prevista para las próximas etapas del estudio. Por este motivo, consideran que existe margen para evaluar respuestas más efectivas en futuras pruebas.
El próximo paso será ampliar el ensayo con 15 pacientes adicionales y utilizar dosis más elevadas para determinar el nivel óptimo de seguridad y eficacia. Además, los investigadores analizan combinar esta estrategia con tratamientos de inmunoterapia para potenciar la respuesta del sistema inmunológico frente al tumor.
A pesar de los resultados positivos, los expertos remarcaron que se trata de una investigación preliminar y que todavía son necesarios estudios más amplios para confirmar los beneficios observados. Sin embargo, el hallazgo abre una nueva esperanza en la lucha contra una enfermedad que cada año provoca cientos de miles de muertes en todo el mundo.
El cáncer de páncreas suele diagnosticarse en etapas avanzadas y presenta importantes dificultades para su tratamiento, por lo que cualquier avance capaz de frenar su progresión representa una noticia alentadora para la comunidad científica y los pacientes.

