jueves 14 mayo, 2026

Demuelen la histórica cervecería Bieckert y crece la preocupación por la pérdida de patrimonio en Llavallol

Las máquinas avanzan desde hace días sobre uno de los edificios más emblemáticos de Llavallol. La antigua cervecería Bieckert, ubicada frente a la estación del tren Roca, comenzó a ser demolida y la escena generó conmoción entre vecinos y pasajeros habituales del ramal Ezeiza.

Excavadoras y martillos mecánicos trabajan sin pausa sobre los históricos muros de ladrillo de la fábrica, inaugurada en 1908 y considerada durante décadas una referencia del desarrollo industrial en el sur del Conurbano bonaerense. Aunque en los últimos años funcionaba únicamente como depósito, su estructura seguía formando parte del paisaje cotidiano del barrio.

La imagen más recordada era su imponente chimenea, visible desde distintos puntos de la zona y utilizada por muchos vecinos como símbolo de llegada a Llavallol. Para miles de pasajeros que viajan diariamente entre Constitución y Ezeiza, la vieja cervecería era también una postal inseparable del recorrido ferroviario.

Hasta el momento no hubo información oficial sobre qué destino tendrá el predio una vez finalizada la demolición. Tampoco trascendieron detalles sobre posibles emprendimientos o proyectos para el terreno.

El avance de los trabajos despertó opiniones encontradas entre los vecinos. Algunos sostienen que el deterioro y el abandono prolongado hacían inevitable la demolición. Otros, en cambio, lamentan la desaparición de un edificio con fuerte valor histórico y consideran que podría haberse preservado o reconvertido para otros usos culturales o comunitarios.

Más allá de las distintas miradas, la demolición de la cervecería Bieckert marca el fin de una construcción que durante más de un siglo formó parte de la identidad de Llavallol y de la memoria colectiva de varias generaciones del sur del Conurbano.

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