A medio siglo de su secuestro y desaparición, Lomas de Zamora volvió a poner en el centro de la escena la figura de Pedro Pablo Turner, exintendente y militante peronista víctima del terrorismo de Estado. Con actividades, homenajes y señalizaciones en distintos puntos del distrito, el Municipio profundiza una política de memoria que reivindica su historia y su compromiso con el pueblo.
El 19 de abril se cumplieron 50 años de su desaparición y, en ese marco, se descubrió una placa en el hall del Municipio en un acto encabezado por el intendente Federico Otermín, con la presencia de familiares, sobrevivientes y organizaciones de derechos humanos. La jornada también incluyó un homenaje en la sede del Partido Justicialista local, donde se destacó una de sus frases más representativas: “Del pueblo vengo, a él me debo”.
Las acciones se extendieron a lo largo del distrito. En Budge, a través del programa “Esquinas por la Memoria”, se señalizó el cruce de Turner y Campoamor, donde vivió el exintendente. También se colocaron placas con códigos QR en los CGM de Turdera y Budge, que permiten a vecinos y vecinas acceder a su historia, fotografías y documentos de época, integrando la memoria al espacio cotidiano.
El reconocimiento alcanzó además al ámbito educativo: el Jardín Nº 946 de Budge fue nombrado Pedro Pablo Turner en un acto cargado de emoción, con la participación de la comunidad educativa y autoridades locales. Estas iniciativas buscan que las nuevas generaciones conozcan su legado y comprendan el valor de la memoria colectiva.
Turner fue intendente entre 1973 y 1974 y dejó una huella marcada por obras y compromiso social: impulsó la iluminación de Camino Negro, la expansión del agua potable en Albertina, obras de desagüe en Budge y la creación de centros deportivos y espacios de formación. Su secuestro en 1976, tras el golpe militar, sigue impune: la causa judicial permanece paralizada, mientras crece el reclamo por justicia frente a los crímenes de lesa humanidad.

