Tras una maratónica sesión que se extendió durante casi doce horas, la Cámara de Diputados aprobó esta madrugada la controvertida reforma de la Ley de Glaciares, impulsada por el gobierno de Javier Milei. La iniciativa fue sancionada con 137 votos a favor, 111 en contra y 3 abstenciones, en un clima de fuerte tensión política.
El proyecto modifica los criterios de protección de glaciares y zonas periglaciares, lo que, según advirtieron distintos sectores de la oposición y organizaciones ambientalistas, podría abrir la puerta a un avance de la actividad minera en áreas ambientalmente sensibles.
El oficialismo logró reunir los votos necesarios con el respaldo de La Libertad Avanza y el acompañamiento de bloques como el PRO, la UCR, Innovación Federal y espacios provinciales. Incluso, dos diputados de Unión por la Patria por San Juan votaron a favor, en una decisión que generó cuestionamientos internos.
Del otro lado, la mayoría de Unión por la Patria, junto a sectores de Provincias Unidas, la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda y otros bloques, rechazaron la iniciativa al considerar que implica un retroceso en materia de protección ambiental.
Las abstenciones correspondieron a legisladores del MID y de La Neuquinidad.
La aprobación de la reforma dejó expuestas profundas divisiones en el Congreso y reavivó el debate sobre el equilibrio entre desarrollo económico y preservación ambiental, en un contexto marcado por críticas hacia el impacto que podrían tener estos cambios en los ecosistemas glaciares.

