domingo 5 abril, 2026

Qué pasó el Domingo de Pascua: la celebración central del cristianismo que trasciende lo religioso y revive tradiciones populares

El Domingo de Resurrección marca el momento más importante para millones de creyentes en todo el mundo. Entre rituales litúrgicos, símbolos ancestrales y prácticas culturales, la fecha combina fe, historia y costumbres que perduran hasta hoy.

El Domingo de Pascua representa el eje central de la fe cristiana: la resurrección de Jesucristo al tercer día de su crucifixión, tal como relatan los evangelios del Nuevo Testamento. Este acontecimiento, que corona la Semana Santa, simboliza la victoria de la vida sobre la muerte y constituye el fundamento espiritual de la Iglesia.

Desde las primeras horas del día, iglesias de todo el mundo celebraron misas solemnes en las que se encendió el cirio pascual, una luz que representa a Cristo resucitado. Las ceremonias se acompañaron de procesiones, cantos y encuentros comunitarios que refuerzan el sentido colectivo de la fecha. Tras esta jornada, se inicia el llamado tiempo pascual, un período de 50 días que culmina con la celebración de Pentecostés.

Más allá del plano religioso, la Pascua también arrastra tradiciones culturales profundamente arraigadas. Una de las más extendidas es la de los huevos de chocolate, cuyo origen se remonta a antiguas prácticas que vinculaban el huevo con la fertilidad y el renacimiento. Con el tiempo, esta costumbre se integró al calendario cristiano, especialmente tras las restricciones alimentarias de la Cuaresma que prohibían su consumo.

En ese cruce entre fe y cultura, la Pascua se consolidó como una celebración que trasciende lo estrictamente litúrgico. Familias que se reúnen, niños que reciben huevos y comunidades que comparten rituales dan cuenta de una fecha que, más allá de las creencias individuales, mantiene su vigencia como símbolo de renovación y esperanza colectiva.

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