sábado 28 febrero, 2026

Qué pasa si googleas “Punch The Monkey”

En una escena que contrasta con la crudeza de la agenda internacional, un bebé macaco japonés del zoológico de Ichikawa se convirtió en fenómeno global. Punch, rechazado por su madre durante una ola de calor, encontró consuelo en un peluche de orangután que sus cuidadores le entregaron para que pudiera aferrarse y fortalecer sus músculos. Las imágenes del pequeño abrazado a su muñeco desataron una ola de empatía en redes sociales.

Los videos muestran a Punch arrastrando el peluche, que es más grande que él, acurrucándose para dormir o corriendo hacia él cuando se asusta ante otros integrantes de la manada. La escena, simple pero poderosa, transformó al mono en símbolo de resiliencia y apego. En cuestión de días, su historia recorrió plataformas de todo el mundo y acumuló millones de reproducciones.

La viralización fue tal que incluso Google activó un Easter Egg: al buscar “Punch the monkey” o “mono Punch”, la pantalla se llena de corazones y pequeñas imágenes del animal con su peluche. Un botón interactivo permite repetir la animación y “enviarle cariño” virtual. Se trata de uno de esos raros momentos en los que la cultura digital se articula alrededor de un gesto de ternura colectiva.

El impacto también tuvo consecuencias comerciales. El peluche de IKEA que acompaña a Punch se agotó en distintos países y comenzó a revenderse a precios elevados en sitios online. La historia trascendió fronteras y llegó a celebridades y deportistas que compartieron su emoción al ver las imágenes.

Mientras tanto, desde el zoológico señalaron que el pequeño empezó a socializar con algunas hembras adultas, un paso clave para su adaptación. En tiempos de saturación informativa y tensiones permanentes, Punch se transformó en un recordatorio inesperado de que incluso en entornos adversos, el afecto —aunque sea de felpa— puede abrir camino.

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