La huelga convocada por la Confederación General del Trabajo impacta de lleno en el transporte público este jueves 19 de febrero. Con la adhesión formal de la Unión Tranviarios Automotor, la mayoría de los trenes, subtes y colectivos quedó paralizada en rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. Sin embargo, en el AMBA el acatamiento no es total y un puñado de empresas decidió mantener el servicio.
El núcleo de esa decisión se concentra en el Grupo DOTA, que no se plegó a la medida y mantiene operativas decenas de líneas. Un escenario similar ocurre con el Grupo Metropol, donde la mayoría de sus recorridos circula con cronograma habitual. La postal muestra un sistema partido: mientras la conducción sindical ratifica el paro, un sector empresario sostiene la actividad.
Según el relevamiento de la plataforma Ciudad de Bondis actualizado a las 8.30, en la Ciudad de Buenos Aires y corredores nacionales funcionan con normalidad las líneas 7, 8, 9, 20, 21, 24, 25, 28, 31, 32, 44, 50, 51, 56, 57, 60, 74, 76, 78, 79, 80, 84, 87, 91, 100, 101, 106, 107, 108, 111, 115, 117, 127, 128, 130, 134, 135, 136, 146, 150, 151, 158, 161, 164, 168, 177, 188, 194, 237, 263A, 271, 277, 283 y 299.
En el ámbito provincial y municipal también prestan servicio las líneas 302, 303, 326, 327, 336, 370, 373, 384, 385, 388, 403, 410, 429, 435, 503 (San Vicente), 514 (Almirante Brown), 520 (Lanús), 523, 540, 541, 542, 543, 544, 548, 549, 550, 551, 552, 553, 561 (Lomas de Zamora) y 562. En contraste, la mayoría del sistema adhiere al paro y mantiene detenidas líneas troncales como la 1, 2, 10, 15, 26, 29, 60, 86, 88, 92, 93, 95, 96, 97, 98, 103, 109, 110, 129, 152, 159, 160, 166, 169, 176, 179, 181, 182, 184, 185, 193, 195 y 197, entre muchas otras.
La jornada expone la tensión creciente entre el movimiento obrero y la Casa Rosada. Mientras la CGT busca frenar la avanzada sobre derechos laborales, el Gobierno sostiene su hoja de ruta de ajuste y desregulación. En el medio, millones de usuarios reorganizan su rutina en un escenario de conflicto que vuelve a poner en discusión el rumbo económico y social del país.

