Fundado hace más de seis décadas, el Club Las Brisas es uno de los espacios deportivos y sociales que mantiene viva la identidad barrial a través del trabajo colectivo y la formación de chicos y chicas en Banfield y alrededores. Con una fuerte impronta comunitaria y nuevas expectativas deportivas, la institución se prepara para un nuevo desafío en la Copa Comunidad.
Este miércoles a las 19 en la sede Villa Elvira, dentro del Grupo D, Las Brisas enfrentará a Vetere en la primera fecha del campeonato. En este marco, uno de los delegados de fútbol infantil, Pablo Romeo, repasó la historia del lugar, su presente y los proyectos a futuro.
—¿Cuándo y cómo nació el club Las Brisas?
El club se fundó el 6 de enero de 1962. La que mejor cuenta su historia es María Elena Repetto, socia vitalicia y quien atiende el buffet del club, a la que muchos consideramos una segunda madre y los chicos como una abuela. El nombre surgió cuando estaban sentadas las personas en el campo, en el terreno sin ningún tipo de construcción, y uno de los socios fundadores dijo: “qué linda brisa que corre acá”. El resto respondió que era un buen nombre para el club, y así quedó Las Brisas.
—¿Cuál es tu función y desde cuándo tenés relación con el club?
Tengo relación con el club desde octubre de 2019, pero con mayor participación después de la pandemia. Desde 2024 soy uno de los delegados de fútbol infantil y, tras el cambio de autoridades, también me desempeño como tesorero del club.
—¿Qué actividades realizan y cuáles son las más convocantes?
En el club hay fútbol infantil, escuelita de fútbol, futsal, handball, taekwondo y recientemente inició su actividad patín. De todas ellas, la más convocante en este momento es fútbol infantil.

—¿Cuál creés que es la función del club en el barrio?
En primer lugar, como todos los clubes, es un lugar de contención social para chicos y adolescentes. Se inculcan valores como el respeto, el compañerismo y la disciplina, no sólo en el deporte sino en todos los ámbitos de la vida. Por otro lado, el club reúne a las familias, vecinos y distintas generaciones en un mismo lugar. Eso permite trabajar en objetivos comunes, con colaboración mutua y trabajo colectivo.
—¿Qué pensás que distingue a Las Brisas de otros clubes?
La idea principal, junto con el presidente Roberto Zamora, es transmitir el sentido de pertenencia hacia el club, que los chicos encuentren amigos y que el club sea su segunda casa. Hay distintas generaciones que pasaron por acá y que hoy vuelven con sus hijos. Además, desde el año pasado vemos muchos socios acercándose para colaborar, y eso lo genera justamente el sentido de pertenencia.
—¿Cuáles son las expectativas de cara al comienzo de la Copa Comunidad?
Para la categoría 2019 la Copa Comunidad es una gran experiencia para seguir creciendo. Es el segundo año de competencia y para los chicos siempre es importante jugar, enfrentar a otros clubes y ganar rodaje en un camino que en total dura ocho años. Obviamente, dentro de lo posible, también queremos ganar, pero lo más importante es la experiencia de disputar este tipo de partidos.
—¿Qué significa para el club este tipo de iniciativas?
Participar de estas iniciativas es muy importante para el club y para los chicos, y también como visibilidad del trabajo conjunto entre la Municipalidad, la sociedad y el club. Desde el inicio de nuestra gestión fue clave la relación y el apoyo brindado por el intendente Federico Otermín, la secretaria de Relaciones con la Comunidad Marina Lesci, Santiago Ábalos y todo el equipo de Relaciones Institucionales. En un momento donde no hay tanto acompañamiento para los clubes de barrio, estas propuestas son fundamentales.


