La empresa argentina Fate anunció este miércoles el cierre inmediato de su planta industrial y la desvinculación de 920 trabajadores, en una decisión que marca el fin de más de ocho décadas de actividad en el sector de fabricación de neumáticos.
La compañía informó que cesa desde hoy la actividad en su establecimiento ubicado en Virreyes, partido de San Fernando, en la Provincia de Buenos Aires. Se trata de la planta más grande del país en su rubro, con una capacidad productiva superior a los cinco millones de neumáticos anuales.
Desde la firma explicaron que la decisión responde a un deterioro sostenido de la competitividad, agravado por la apertura comercial y el fuerte ingreso de productos importados. En ese contexto, señalaron que los cambios en las condiciones del mercado obligaron a replantear el futuro de la empresa y derivaron en el cierre total de las operaciones.
La compañía aclaró que no se trata de un concurso preventivo ni de un proceso de reestructuración, sino de un cierre definitivo con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la legislación vigente.
El cierre fue el desenlace de una situación que Fate venía advirtiendo desde 2024. Entre los factores determinantes, la empresa mencionó la fuerte competencia de neumáticos importados —especialmente de origen chino—, la presión impositiva y cambiaria, y un esquema de costos laborales que, según la conducción, volvió inviable la producción local frente a la alternativa de importar.
En su comunicado, la compañía repasó su trayectoria histórica y destacó su rol en el desarrollo industrial argentino, subrayando que fue pionera en la producción de neumáticos radiales para la industria automotriz y el transporte, además de haber sostenido una presencia exportadora en mercados de Europa, Estados Unidos y América Latina.

