Tras meses de parálisis financiera y un arranque deportivo condicionado, Banfield logró levantar las siete inhibiciones que le impedían incorporar refuerzos. El presidente Matías Mariotto detalló el complejo proceso económico que permitió destrabar la situación y abrió la puerta a un escenario de unidad política dentro del club.
El levantamiento de las inhibiciones significó un alivio largamente esperado en Peña y Arenales. Durante buena parte de los últimos meses, la dirigencia del Taladro debió convivir con un panorama asfixiante, sin margen para reforzar el plantel y con una planificación deportiva atravesada por urgencias financieras que impactaron de lleno en el inicio del Torneo Apertura.
En ese contexto, el cuerpo técnico encabezado por Pedro Troglio afrontó las primeras fechas con recursos limitados y bajo un clima de fuerte tensión institucional. El empate ante Huracán y la derrota frente a Sarmiento de Junín reflejaron un arranque complejo, con resultados que profundizaron la preocupación entre socios e hinchas.
El punto de quiebre llegó con el triunfo ante Estudiantes de Río Cuarto, que coincidió con la cancelación de las inhibiciones. “Hoy es un día de pequeñas celebraciones por todo lo que estamos viviendo en el club. Contento por levantar las inhibiciones, de manera medio épica”, afirmó Mariotto en diálogo con el programa partidario Código Banfield. “Hicimos muchos acuerdos de pago y, en algunos casos, no quedó otra que poner dinero porque no había otra opción”, agregó.
El titular del club explicó que cada deuda tuvo un tratamiento particular, con acuerdos de pago total en algunos casos y planes escalonados en otros. Para resolver el cuadro general, Banfield afrontó compromisos millonarios vinculados a transferencias, comisiones y litigios judiciales, además de arrastrar pagos realizados durante 2025 para levantar inhibiciones previas.
En el cierre, Mariotto también puso el foco en el plano institucional y político. “Banfield está madurando institucionalmente. La situación nos obliga a estar maduros, todos juntos”, sostuvo, y expresó su intención de avanzar hacia “una lista de unidad en serio” de cara a las próximas elecciones. “Más allá de las diferencias, el problema son las formas. Vamos a seguir poniendo el escudo de Banfield por encima de todo”, concluyó.

