Un lobo marino pixelado, una pantalla casi vacía y una respuesta inmediata: ¿va a llover o no? Con esa idea simple y cargada de nostalgia nació cositodelclima.com, una web que imita al clásico souvenir de la costa argentina y que en pocas horas se viralizó en redes sociales.
La propuesta fue creada por Ulises Siriczman, diseñador de productos digitales oriundo de La Plata, quien transformó el tradicional “cosito del clima” —ese objeto que cambia de color según la humedad— en una experiencia digital mínima, sin mapas, porcentajes ni alertas complejas.
El funcionamiento es tan sencillo como el recuerdo que evoca: el usuario escribe el nombre de una ciudad argentina y en pantalla aparece un lobo marino. Si se mantiene celeste, no se esperan lluvias; si cambia a rosa, el pronóstico indica precipitaciones. Como complemento, un video de fondo acompaña con imágenes acordes a las condiciones climáticas del momento.
El sitio recupera la lógica del souvenir típico de la costa atlántica —presentes durante décadas en ventanas, balcones y repisas— y la traslada al entorno digital con una estética retro y pixel art. El lobo marino, ícono indiscutido de Mar del Plata, fue elegido como símbolo central por su fuerte anclaje en la memoria colectiva.
La idea comenzó a gestarse durante un viaje a Villa Gesell, cuando Siriczman y sus amigos notaron la omnipresencia de estos objetos en los comercios turísticos. El proyecto quedó en pausa por un tiempo hasta que nuevas herramientas de diseño e inteligencia artificial permitieron concretarlo. El diseño final surgió a partir de una foto del lobo que el propio creador tiene en su casa, reinterpretado luego en formato pixelado para reforzar el clima nostálgico.
Desde lo técnico, el desarrollo priorizó la rapidez y la simplicidad. El sitio utiliza una lista estática de ciudades argentinas con sus coordenadas, lo que evita demoras por consultas externas, y toma los datos meteorológicos de OpenWeatherMap.
Lo que comenzó como un experimento de diseño terminó convirtiéndose en un fenómeno en redes sociales. Tras compartirse primero en LinkedIn y luego en X, la web se viralizó a gran velocidad. Junto con la difusión, llegaron mensajes cargados de recuerdos: historias de abuelas, de casas familiares y de objetos que marcaron la infancia de muchos usuarios.
Lejos de competir con las aplicaciones meteorológicas tradicionales, cositodelclima.com propone otra forma de leer el tiempo: menos científica y más emocional. Una interpretación del clima basada en códigos compartidos, que apela a la memoria colectiva y demuestra que, a veces, un simple cambio de color puede decirlo todo.

