Un estudio del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica analizó la evolución de indicadores económicos y sociales entre 2015 y 2025 y concluyó que la Argentina atravesó un deterioro sostenido, con caída del salario real, aumento de la pobreza y retroceso de la industria. El trabajo puso en serie las gestiones de Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei, y describió un patrón común de empeoramiento de las condiciones de vida.
Un informe reciente de la CELAG caracterizó los últimos diez años como una “Década Perdida” para la Argentina, al señalar un deterioro económico y social persistente más allá de los cambios de gobierno. Según el estudio, los datos revelaron “un patrón común: caída del salario real, aumento de la deuda, más pobreza y un ‘vivir peor’ generalizado”, una situación que afectó al 95% de la población.
El trabajo comparó indicadores clave entre fines de 2015 y la actualidad y mostró una fuerte contracción de la producción industrial, que pasó de un índice base 100 a 85,2. En paralelo, el índice de salario real de los trabajadores registrados descendió de 100 a 82,8, mientras que el salario mínimo en dólares cayó de 568 a 229, reflejando la pérdida de poder adquisitivo de amplios sectores sociales.
La investigación también destacó el incremento de la pobreza, que subió del 21,5% al 31,6%, y el deterioro del mercado laboral, con mayor desocupación y subempleo. A su vez, la participación de los salarios en el valor agregado bruto retrocedió, lo que consolidó una distribución del ingreso más regresiva y amplió la brecha entre los sectores de mayores y menores ingresos.
En ese contexto, la CELAG afirmó que “el Vivir Peor es el rasgo esencial de esta Década Perdida” y describió un escenario de fragmentación social: quienes ya eran pobres quedaron sin derechos y en condiciones de supervivencia, sectores de clase media cayeron en la pobreza y otros apenas lograron sostenerse con ahorros, mientras los más ricos incrementaron su patrimonio. “Les compartimos 20 variables, pero bien podrían ser 200”, señaló el informe, que reavivó la consigna instalada en amplios sectores sociales y políticos: “Con Cristina estábamos mejor”.

