Adquirir un auto 0 km en Argentina continúa siendo un desafío para la mayoría de los trabajadores. En diciembre de 2025, la distancia entre los ingresos y los precios de los vehículos se mantiene elevada, incluso en el segmento de los modelos más accesibles del mercado.
De acuerdo con un análisis comparativo, el Renault Kwid se posiciona como el auto 0 km más barato del país, con un precio de $26.510.000. Al relacionar ese valor con el Salario Mínimo, Vital y Móvil vigente —que en diciembre se ubica en $334.800 para una jornada completa— se desprende que se necesitan aproximadamente 80 salarios mínimos para cubrir el costo total del vehículo.
El cálculo considera únicamente el precio de lista del modelo y no contempla gastos adicionales como patentamiento, flete, seguro ni eventuales costos financieros en caso de optar por planes de pago o financiación. Estos ítems incrementan de manera significativa el desembolso final necesario para concretar la compra.
El cierre del año estuvo marcado por aumentos generalizados en los valores de los autos, lo que profundizó la brecha entre los ingresos y el acceso a bienes durables. En este contexto, incluso los modelos de entrada quedan fuera del alcance del trabajador promedio, consolidando una tendencia que se arrastra desde hace varios años.
Así, el mercado automotor refleja una de las caras más visibles de la pérdida del poder adquisitivo: aun con opciones consideradas “económicas”, la compra de un auto nuevo continúa siendo un objetivo cada vez más lejano para amplios sectores de la población.

