Del 28 de noviembre al 1° de diciembre se llevará adelante una nueva edición del Black Friday, el evento de promociones y descuentos que el comercio minorista espera con expectativa para intentar revertir, aunque sea parcialmente, el impacto de la difícil situación económica y la fuerte caída del consumo que atraviesa el país.
En un escenario marcado por la baja del poder adquisitivo y la retracción de las ventas, los comercios se preparan para ofrecer rebajas en una amplia variedad de rubros. Tecnología y viajes suelen concentrar la mayor demanda en cada edición, mientras que electrodomésticos, moda y belleza también figuran entre los sectores con mayor proyección de compra.
El evento, cuya cuenta regresiva ya comenzó en el sitio oficial, aparece como una oportunidad para quienes buscan adelantar compras de Navidad o acceder a productos que hoy resultan difíciles de adquirir por su costo.
En el rubro turismo, de cara a las vacaciones de verano, se anticipa un interés particular por paquetes, vuelos y alojamientos que se ofrecerán con descuentos. En un contexto de bolsillos ajustados, la expectativa está puesta en que las promociones logren reactivar, al menos de manera puntual, la actividad comercial.


