La Cámara de Diputados dio un nuevo paso en el enfrentamiento institucional con el Poder Ejecutivo al rechazar, por amplia mayoría, el veto del presidente Javier Milei a dos leyes que destinaban más fondos a universidades nacionales y a la salud pediátrica. El tema ahora pasará al Senado, donde se definirá si se mantiene la ampliación presupuestaria o si se convalida la decisión del Ejecutivo.
La votación en Diputados reunió 174 votos a favor del rechazo, 67 en contra y dos abstenciones. En caso de que el Senado logre una mayoría similar, las leyes entrarán en vigencia, lo que significaría un aumento de recursos en sectores que atraviesan una situación de emergencia, especialmente las casas de altos estudios y el principal hospital pediátrico del país.
Durante la jornada, miles de estudiantes, docentes y trabajadores de la salud se movilizaron en las inmediaciones del Congreso para seguir el debate parlamentario. La protesta buscó visibilizar las dificultades que enfrentan universidades públicas y centros de salud ante los recortes, en un contexto de creciente tensión social por las políticas de ajuste.

El veto había sido anunciado por Milei el 10 de septiembre, bajo el argumento de que ambas leyes contrariaban la meta oficial de “déficit cero”. Para el Ejecutivo, destinar recursos adicionales a universidades y hospitales compromete el programa fiscal con el que busca equilibrar las cuentas del Estado y sostener el rumbo económico iniciado en diciembre.
El desenlace dependerá ahora del Senado, que deberá tratar la misma cuestión en breve. Si la Cámara alta también deja sin efecto el veto, las universidades y el sistema de salud pediátrico recibirán fondos adicionales, lo que marcaría un nuevo límite político a la estrategia de recorte implementada por el Gobierno.

