El mercado laboral argentino atraviesa un panorama complejo marcado por el estancamiento de los salarios y la falta de generación de empleo de calidad. Una encuesta de la plataforma Bumeran reveló que un tercio de los especialistas en recursos humanos prevé reducir su plantilla en lo que resta del año, mientras que más de la mitad reconoció haber realizado despidos durante el primer semestre.
Los datos se conocen en un contexto de desempleo en alza, con la tasa más alta para un primer trimestre desde 2021, cuando el país comenzaba a salir de la pandemia. A la caída del poder adquisitivo se suma la incertidumbre empresarial y el freno en nuevas inversiones.
Las proyecciones económicas tampoco aportan señales de recuperación. Consultoras privadas revisaron sus expectativas de crecimiento para 2025, situándolas por debajo del 5%. LCG y Equilibra estiman un incremento del 4,5%, Econviews proyecta un 4,2% y EcoGo prevé un crecimiento cercano al 4%, con posibilidades de que sea apenas superior.
El escenario plantea un desafío tanto para el sector privado como para las políticas públicas orientadas a la generación de empleo formal, mientras las empresas evalúan ajustes y medidas para sostener su actividad.