El Gasolero instaló más de mil butacas en la tribuna edith pecorelli y se prepara para remover alambrados y reubicar bancos de suplentes tras el torneo.
El Club Atlético Temperley culmina la primera etapa de su plan integral de obras con la colocación de 1.036 butacas en seis hileras de la platea Edith Pecorelli, de las cuales 858 quedan habilitadas para el uso inmediato de socios e hinchas. La intervención forma parte de una estrategia de modernización del estadio Alfredo Beranger que busca “mejorar la comodidad, la seguridad y la estética”, según remarcan desde la dirigencia.
La nueva platea ya luce sobre el lateral del campo y representa un salto cualitativo en la experiencia del público celeste. Directivos destacan que la obra se financia con recursos propios y una planificación que acompaña el crecimiento deportivo e institucional del club.
La segunda etapa comenzará una vez que concluya el torneo de la Primera Nacional. El proyecto incluye la remoción del alambrado frontal para ampliar la visibilidad y la reubicación de los bancos de suplentes, que quedarán semienterrados y fuera del ángulo de visión de los espectadores. Estas mejoras buscan consolidar un Beranger más funcional y acorde a los estándares actuales del fútbol argentino.
“Las obras no se detienen; vamos a seguir embelleciendo y jerarquizando nuestra casa”, subrayan desde la Comisión Directiva, reafirmando el compromiso con la comunidad gasolera. Mientras la pelota rueda, Temperley avanza con ladrillo y cemento, convencido de que el progreso edilicio fortalece la identidad y el futuro del club.