El peronismo expondrá la mayor parte de los escaños en los comicios del 7 de septiembre, mientras la oposición buscará conservar sus cuatro lugares y achicar la brecha en el cuerpo legislativo de Lomas de Zamora.
El Concejo Deliberante lomense, integrado por 24 miembros, renueva la mitad de sus bancas y necesita 13 manos alzadas para iniciar sesión y 16 para sancionar proyectos de dos tercios. La cita en las urnas fijada para el 7 de septiembre se transforma así en una prueba importante para la gestión que encabeza el intendente Federico Otermín.
El peronismo pone en juego ocho lugares: Antonio Venezia, Mariela Gómez, Rubén Garrocho, Claudio Morell, Walter Moreno, Claudio Arguello, Cristina Frangella y Mabel Godoy. El caso de Godoy se destaca porque llegó al recinto en 2021 por la boleta de Juntos y en 2022 se sumó al bloque oficialista, fortaleciendo la bancada peronista que, tras las legislativas de 2023, reúne 18 concejales.
Del lado opositor vencen sus mandatos cuatro ediles: Cecilia Gómez (La Libertad Avanza), Fanny Vera (Renovación Radical), Gustavo Ganchegui (PRO) y Jorge Villalba (Coalición Cívica). Ganchegui y Villalba no pueden competir por un tercer periodo consecutivo según la normativa provincial, lo que forzará la renovación de sus figuras y reconfigura la estrategia opositora.
Cabe señalar que en la actualidad, el recinto se reparte en 14 bancas oficialistas y 10 opositoras —cinco libertarias, dos macristas, dos radicales y una cívica—; para retener el quórum propio, el peronismo necesita conservar al menos siete de sus ocho escaños y sólo podría ceder dos si pretende mantener la mayoría especial que asegura la aprobación de ordenanzas estructurales.
La contienda medirá el respaldo de la comunidad a la gestión local en un tablero nacional agitado por el surgimiento libertario entre políticas de ajuste y reducción del Estado a nivel nacional.

